Un basural.
Como es usual luego de el descanso de “semana santa”, el frágil eco sistema de las playas, se que inundado de cuanta porquería se nos ocurre consumir sin que a alguien le preocupe el daño que se causa a los verdaderos a habitantes del lugar, si me refiero a los que no pretender ganar algo de plata de los veraneantes, hasta cuando entenderemos que hay que cuidar lo que tenemos y no tener un comportamiento peor que un animal, me encanta monterrico y detesto ver a la gente cocha tirando colillas de cigarrillos, vasos de duroport, vasos de platico, vidrio roto, de todo lo imaginable, por que esto?, fácil a nadie le cuesta nada y por eso hay que destruir, ojalá cambiemos esa estúpida forma de destruir los paraísos que tenemos en Guatemala y veamos todo como el plato en que comemos.
